Ir directamente a la información del producto
1 de 1

DOS FUENTES DE LA MORAL Y DE LA RELIGION, LAS. | HENRI BERGSON

DOS FUENTES DE LA MORAL Y DE LA RELIGION, LAS. | HENRI BERGSON

Precio habitual Bs45,00 BOB
Precio habitual Precio de oferta Bs45,00 BOB
Oferta Agotado
Stock disponible: 1 ejemplar

PORRUA

Cantidad

b'Con la publicaci\xf3n de La evoluci\xf3n creadora en 1907, Bergson alcanz\xf3 su m\xe1ximo renombre, pero la fama, que corrompe a muchos hombres, no le estrope\xf3, ni detuvo su investigaci\xf3n. Se envolvi\xf3 en silencio y se dedic\xf3, a pesar del obst\xe1culo de una seria enfermedad, a un estudio paciente y tenaz sobre el origen de la religi\xf3n y de la moralidad. Reuni\xf3 datos de todos los campos que pudieran arrojarluz sobre su problema, los comprob\xf3, ponder\xf3 y organiz\xf3. Entonces, en 1932, tras veinticinco a\xf1os de penosa investigaci\xf3n y profunda meditaci\xf3n, public\xf3 Las dos fuentes de la Moralidad y la Religi\xf3n, " una obra cl\xe1sica desde el d\xeda que apareci\xf3 ", Asesta un golpe devastador a todas las seudo\xe9ticas. En ella, Bergson despliega la diferencia entre las leyes de la Naturaleza y las de la \xe9tica, y, por tanto, expone el enga\xf1o de los que imaginan que la ciencia moderna, desde otro Sina\xed, ha entregado unas nuevas tablas. La ley moral, cuyo car\xe1cter es imperativo, nunca puede ser deducida de la ciencia, la cual habla en indicativo, la cual establece hechos o quiz\xe1 s\xf3lo probabilidades. Al declarar: esto es as\xed, o parece ser as\xed, la ciencia, por su misma naturaleza, es incapaz de seguir adelante y formular un mandamiento: har\xe1s, no har\xe1s. Bergson desenmascara la falacia racionalista de que la moralidad puede basarse en la raz\xf3n pura, pues no s\xf3lo la obligaci\xf3n es independiente de que tengamos conciencia de ella y anterior a toda clarificaci\xf3n racional, sino que la raz\xf3n sola no puede sofocar el mal en el hombre. " Cuando los fil\xf3sofos sostienen que ella ser\xeda suficiente para silenciar el ego\xedsmo y la pasi\xf3n -dice Bergson con suave iron\xeda- nos prueban -y debemos felicitarnos por ello- que nunca han o\xeddo la voz de la una o de la otra muy alto en su propio interior".Las dos fuentes desenmascaran tambi\xe9n la afirmaci\xf3n de que la moralidad fuera un mero producto hist\xf3rico, un convenio entre los hombres, semejante a los estatutos de una sociedad. Esto expone esa revoluci\xf3n pretenciosa que, habiendo dejado desamparado al hombre, le hace servir al Estado como al supremo valor, la fuente de todo derecho. La distinci\xf3n de Bergson entre moralidad abierta y cerrada manifiesta el car\xe1cter monstruoso y abortivo del estatismo, el cual, separado de la m\xe1s alta fuente del bien, se pudre en su interior. La moralidad no puede ser hecha por el hombre, el fruto de la \xe9poca, por que la naturaleza humana ha permanecido esencialmente inalterada. El hombre primitivo y el civilizado conocen la obligaci\xf3n moral, porque la obligaci\xf3n es " el elemento irreducible y siempre presente de nuestra naturaleza moral ".'


Formato:
Encuadernacion: RUSTICO G
Nº de páginas: 185
Ver todos los detalles